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MANDAN A POLICÍAS AL MATADERO: MADRES DE ASESINADOS

Familiares de los 13 elementos de la Policía de Michoacán asesinados en una emboscada en la comunidad de El Aguaje, municipio de Aguililla, increparon al gobernador Silvano Aureoles Conejo durante el homenaje de cuerpo presente a los oficiales, y entre gritos de asesino, asesino, le reclamaron que se mande a los uniformados al matadero.

Al hacer uso de la palabra, el perredista señaló que los delincuentes no entienden de consejos, sólo defienden sus mezquinos intereses. Requieren de la respuesta y la determinación del Estado, de la entrega de todas las instituciones y de toda la capacidad de las fuerzas armadas y corporaciones policiacas.

Por qué los manda al matadero así, por qué hace eso, gritó una señora, madre de uno de los agentes ultimados en la celada perpetrada por más de 30 pistoleros. Estamos aquí por dolor, no por venir a ver a ese señor hipócrita, asesino, malvado, expresó al tiempo que otras señoras coreaban: justicia, justicia.

Reprocharon que a los agentes los envían sin armas, que los mande a defender al pueblo, no a que los maten, porque eso es lo que hace. La mujer, a gritos, se dirigió a los reporteros: pregunten qué armas llevaban, investiguen; los mandan al matadero. Inocentes, por qué no antes de mandarlos los adiestran para defenderse.

Y remató: Son niños de 18 y 19 años ahí muertos, qué hace nuestro gobierno, este es el que queríamos, este es el gobierno perredista, tan malo el pinto como el colorado.

En el acto oficial, realizado en las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) en la ciudad de Morelia, con la presencia de autoridades estatales y federales, después de las 13:30 horas se efectuó el pase de lista de los agentes caídos:

Edder Paul Negrete Trejo, Juvenal López Castolo, Maurilio Díaz Guillén, Marco Antonio González Pineda, Luis Ángel Carrillo Rojas, Arturo Jonathan Lechuga Guerrero, Reynaldo Villegas Álvarez. Irving Ricardo Sauno Cervantes, Emilio Tapia López, Paulo Sergio Reinel, Murillo, Pedro Cruz Flores, José Manuel Cervantes Ponce y Luis Gerardo Peralta.

Los buenos están aquí, dijo un hermano de una de las víctimas, señalando el féretro. Los responsables están allá, dirigiendo la mirada a los funcionarios presentes.

Algunos familiares de los oficiales negaban en un principio que los cuerpos de sus seres queridos fueran trasladados a la SSP, donde se llevó a cabo el homenaje: Sólo los quieren para tomarse la foto, dijo un joven, hermano de un agente.

La Jornada

Publicado en Poder y Gobierno