Poder y Gobierno

Lenguas indígenas en Oaxaca agonizan sin atención

  • Cada 15 días muere un idioma en el mundo: (Unesco)


froylanmf@gmail.com / luciasagrariomtz@gmail.com


En este país lo más absurdo es que los problemas tienen soluciones tan cercanas que pensaríamos que es la mala fe de los políticos y no su incompetencia, lo que impide solucionarlos. Esto ocurre singularmente con la protección de las lenguas indígenas.


El 50% de las lenguas habladas en el mundo entre 5 mil y 7 mil se encuentran en peligro de extinción según La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que advierte que cada 15 días desaparece un idioma.

 

El organismo de la Organización de Naciones Unidas (ONU),  que cada año publica un atlas lingüístico, ha contabilizado la desaparición de 230 lenguas desde el año 1950 y actualmente considera amenazadas casi a 2.500.

 

Actualmente, en más de la mitad de la población del planeta se hablan 11 lenguas, según el Programa de Revitalización de las Lenguas (Pinali) del Gobierno de México.

 

“Resulta imposible calcular el número de lenguas desaparecidas a lo largo de la historia de la humanidad.

 

México es uno de los nueve países con mayor diversidad lingüística del planeta, en total se cuenta con 11 familias lingüísticas, 68 lenguas y 364 variantes de las que 259 corren peligro de desaparecer, de ellas, 107 están en riesgo alto o muy alto, según el Programa de Revitalización de las Lenguas 2008-2012.

 

Lo más triste es que Oaxaca reconoce oficialmente que solo habla el español y no se termina de percibir que existen amplias porciones del territorio en las que se habla, además de las lenguas madres, las indígenas y sus variantes.

 

Y aunque en teoría, las lenguas están protegidas, dicha protección se queda a menudo en papel.

 

La Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas de 2003, reconoce el “derecho de todo mexicano a comunicarse en la lengua de la que sea hablante” en todos los ámbitos, y garantiza entre otros derechos el acceso de los indígenas a la educación obligatoria “bilingüe e intercultural” y a la asistencia jurídica con traductores, a lo que muchas organizaciones denuncian el constante incumplimiento de este norma.

 

En un desesperado llamado para que Oaxaca cambie el panorama de perder sus lenguas madre, el sociólogo Vicente Marcial Cerqueda , expresa que es necesario que se generen las condicione jurídicas adecuadas y alineadas a la ley nacional para que los municipios otorguen los recursos necesarios y suficientes para salvaguardar y fortalecer las lenguas indígenas, las cual asevera son un incalculable tesoro cultural de Oaxaca.

 

En entrevista expresa que desde hace años se inició el camino de rescate, primero con él con el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas, para posteriormente enmarcar a las lenguas como patrimonio intangible de la humanidad.

 

Ahora, señala es necesario que el estado destine recursos financieros a los programas y políticas encaminada, a su rescate y fortalecimiento.

“Perder una lengua originaria es perder un legado cultural incalculable, se pierde parte de la identidad de un pueblo, la forma tan especial y única en que este percibe el mundo y lo comparte” expresó

 

Por su parte el Hermes Gaspar Guerra, presidente municipal de Santa Anna Zegache, señala claramente:

 

“Si el zapoteca se va de mi pueblo, si dejamos de hablar nuestra lengua indígena perdemos parte de nuestra identidad, perdemos parte de nuestra historia, de lo que somos”.

 

El también licenciado en leguas extrajeras, urge en un estado que posee la mayor cantidad de lenguas indígenas nativas,  con sus variantes lingüísticos o dialectos, a tener leyes que las protejan  y contar con un instituto que se encargue de ellas.

 

“Urge la creación de un instituto y una ley que proteja las lenguas indígenas, una ley que obligue a las dependencias de gobierno a tener traductores indígenas  en sus oficinas y no violentar el derecho al acceso gubernamental” comentó, además de políticas públicas que garanticen la preservación, rescate y fortalecimiento.

 

“Tenemos que invertir, cuando, un familiar o alguien a quien queremos mucho está enfermo, no importa cuánto, pero gastamos invertimos en su salud, en su recuperación, es lo que tenemos que hacer con nuestras lenguas, para que sobrevivan”, dijo.

 

Hablante del zapoteco, sentencia al gobierno federal a tomar en cuenta la lingüística nativa “el gobierno federal, el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas no se tienen que hacer pato, tienen que entrarle, es un tema muy importante para los pueblos indígenas”.

 

“Los que habitamos las comunidades indígenas, los que hablamos lenguas madre queremos ser parte de este país, de este mundo y tenemos mucho que aportar, en ideas y pensamiento”, concluyó.