Poder y Gobierno

DÍA NACIONAL DEL MAÍZ, MÉXICO COMO PAÍS DE ORIGEN Y DIVERSIDAD GENÉTICA DEL GRANO

  • En el Día Nacional del Maíz, uno de los principales retos es la adaptación de los cultivos al aumento de la temperatura y las sequías prolongadas.

CDMX.- México, país de origen y diversidad genética del maíz, es clave en el pasado, presente y futuro del grano, ante la emergencia climática y el reto de seguir alimentando a la creciente población mundial.

Hoy, el maíz contribuye con el 30 por ciento de las calorías en la dieta de cuatro mil 500 millones de habitantes de 94 países.

De acuerdo a la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), la aportación de México al mundo son un total de 59 razas nativas y cinco parientes silvestres.

Las razas de maíz se agruparon, con base en caracteres morfológicos, de adaptación y genéticos (isoenzimas), en siete grupos o complejos raciales.

En el Día Nacional del Maíz, uno de los principales retos es la adaptación de los cultivos al aumento de la temperatura y las sequías prolongadas, donde el CIMMYT (Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo), ubicado en el Estado de México, juega un papel trascendental.

La piedra angular del CIMMYT es el Banco de Germoplasma donde se tienen resguardadas 28 mil variedades de maíces de todo el mundo, que sirven para generar nuevas semillas resistentes al calentamiento global.

Con 55 años de historia, el CIMMYT es la institución encargada de preservar el legado del padre de la llamada Revolución Verde y de la agricultura moderna, Norman E. Borlaug (1914-2009), quien innovó en el campo con las semillas híbridas, que cambiaron la historia de la alimentación.

Otro gran desafío es dar acompañamiento técnico a los productores, que se logra con el Programa PROAGRO Productivo que impulsa la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), para que apliquen prácticas como Agricultura de Conservación, que generan más rendimiento de las cosechas con métodos amigables con el medio ambiente.

México se encuentra en la actualidad ante el reto de eliminar gradualmente el glifosato sin perder productividad, luego del decreto presidencial que establece el 31 de enero de 2024 como fecha fatal para dejar de utilizar este herbicida y dejar de importar maíz amarillo transgénico, del que somos deficitarios.

La meta es que el país pueda retomar su papel de líder mundial en la innovación agrícola y ser ejemplo para la región y a nivel internacional.

ERNESTO MÉNDEZ / EXCELSIOR

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