Poder y Gobierno

TLAXCALA, EL CORREDOR DE TRATA QUE NUTRE AL CRIMEN ORGANIZADO

  • Uno de los estados con más casos México por la trata de personas es Tlaxcala, una entidad ubicada a 150 kilómetros de la Ciudad de México y donde el crimen organizado secuestra a una mujer al día.

MEXICO.- Karla Romero Tezmol tenía 11 años cuando la raptaron en 2016. Desde aquel tiempo en el estado de Tlaxcala cada día secuestran a una mujer al día en el estado, uno de más afectados por el crimen en contra de las mujeres.

Sin embargo, el gobierno mexicano tardó cinco años en decretar la alerta de género, un mecanismo que intenta ayudar a disminuir la violencia. Fue hasta agosto pasado, después de mucha presión de activistas mujeres, denuncias y protestas.

Aún sin localizar a Karla Romero —quien hoy debe tener 16 años —, el subsecretario de Derechos Humanos, de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas, reconoció que Tlaxcala se encuentra entre las entidades con los índices más altos de trata de personas y explotación sexual. Además describió el perfil de edad las víctimas.

“Corresponde a mujeres jóvenes, en 95% de los casos con poca escolaridad, de familias de escasos recursos o sin trabajo”, advirtió.

El caso de la niña Karla Romero ha sido uno de los más emblemáticos del país porque devolvió los ojos a la céntrica entidad, ubicada a ciento cincuenta kilómetros de la Ciudad de México, que en los años 90 generó un escándalo cuando en Estados Unidos se capturó a una mafia de proxenetas que raptaban a niñas en México para obligarlas al trabajo sexual en Nueva York.

Karla Romero salió de su casa rumbo a la primaria, en el barrio El Cristo de San Pablo del Monte, pero casi al llegar a su destino fue sustraída por sujetos desconocidos que la obligaron a subirse a un vehículo. Desde ese día y hasta hoy su paradero es un misterio.

“Ya dejé de gritar justicia, como lo han hecho muchas mamás, porque sé que mientras el hombre gobierne no habrá justicia”, reprochó Olga Tezmol, madre de la muchacha. “No sé si el mecanismo va a ayudar o no pero, mientras tanto, su papá y yo vamos a seguir buscándola”.

Según la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM), es un mecanismo de protección de los derechos humanos de las mujeres que consiste en un conjunto de acciones gubernamentales de emergencia para enfrentar y erradicar la violencia feminicida.

También aplica a la existencia de un agravio comparado que impida el ejercicio pleno de los derechos humanos de las mujeres, en un territorio determinado (municipio o entidad federativa).

Hasta la fecha en 22 estados del país se han activado 25 AVGM desde el 2015; en tres entidades ha sido activada en más de una ocasión. En el Edomex en julio del 2015 y septiembre del 2019. En Veracruz en noviembre del 2016 y diciembre del 2017 y en Guerrero en junio del 2017 y junio del 2020.

Apenas, los días 17, 18 y 20 de agosto pasado, la Secretaría de Gobernación emitió declaratorias de Alerta en Chihuahua, Tlaxcala y Sonora.

En el país, no hay cifras exactas ni actualizadas reconocidas oficialmente sino las que se recopilan a través de activistas. En Tlaxcala, de enero de 2020 a agosto de 2021, el Colectivo Mujer y Utopía reveló que existen más de 500 desapariciones de niñas y mujeres en Tlaxcala y solo el 10 % cuenta con la aplicación de mecanismos de búsqueda inmediata.

¿Qué ocurre?

De acuerdo con Edith Méndez, quien encabeza el colectivo, uno de los principales problemas es que existen contantes violaciones a los protocolos de búsqueda de personas desaparecidas por parte de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).

“A pesar de que Tlaxcala cuenta con instituciones y recursos, la búsqueda de mujeres y niñas desaparecidas no es inmediata, y en muchos casos aún piden a familiares esperar hasta 72 horas para activar protocolos”.

El caso más representativo fue el de Karla. Sobre ella, la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió una recomendación al gobierno de Tlaxcala en 2018 en donde rescata puntos importantes sobre la omisión de autoridades y la obstaculización de la indagación.

Pero, “a la fecha esos casos no se investigan de manera estricta desde el inicio y bajo un marco normativo, sino con hipótesis diversas, como la huida de las jóvenes con su novio o que el motivo es una pelea familiar; además, aún se les pide esperar entre 48 y 72 horas para activar algún protocolo de búsqueda”.

La activación de la alerta de genero es una nueva apuesta para iniciar bien una búsqueda, pero existen otros retos.

Alejandro Encinas dijo que el problema para la trata es un asunto de desempleo; los defensores de derechos humanos afirma que es más impunidad. Colectivo Mujer y Utopía dio a conocer que a la semana un promedio de ocho mujeres, jóvenes, adolescentes y niñas son reportadas como desaparecidas en Tlaxcala.

En 2020 el reporte arrojó al menos 400 mujeres desaparecidas entre adultas, jóvenes, y menores de 18 años, de las cuales 54 siguen sin ser localizadas.

El activista Juan Martín Pérez, ex director de la Red por los Derechos de la Infancia (Redim), explicó que el incremento en la desaparición de niñas y mujeres está relacionada al incremento del crimen organizado, como en una guerra, donde los grupos armados —tanto criminales como el Ejército— buscan prostitutas o esclavas sexuales.

Anteriormente, explica, el corredor de trata iniciaba en Tlaxcala, Puebla, Estado de México, Morelos, Ciudad de México, y alcanza ahora hasta Guanajuato. “El crimen encontró que la trata de personas era un gran negocio, no solo para esclavitud sexual y por eso ahora hay más desaparición”

Otro asunto son los feminicidios. La Comisión Nacional de Víctimas reconoció que las muertes violentas en el estado se duplicaron en los últimos cinco años y 76 feminicidios no han sido investigados como tales. De enero de 2017 a agosto de 2021, documentó 116 muertes violentas de mujeres, sin contar la cifra negra de casos que sólo se reportan como asesinatos.

En el mes de agosto, la prensa local documentó la muerte de tres casos con huellas de violencia de género, entre ellas, la de una mujer de casi 60 años y dos mujeres menores de 30 a quienes después de ser abusadas sexualmente las trasladaron a un sitio para darles el tiro de gracia en uno de los cuatro municipios que concentran este perfil de delito.

GARDENIA MENDOZA / LA OPINIÓN

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