Poder y Gobierno

OLA DE ATAQUES SISTEMÁTICOS A PERIODISTAS; LOS ARRESTAN Y BLOQUEAN CUENTAS

En Europa el periodista Roman Protesevich fue secuestrado y arrestado por el gobierno de Bielorrusia. En Asia el gobierno de Myanmar detuvo y encarceló al editor en jefe de la revista Frontier Danny Fenster. En África el gobierno de Burkina Faso bloqueó el acceso al país de periodistas. Y en el Medio Oriente varios periodistas en Gaza denunciaron que sus cuentas fueron bloqueadas por WhatsApp.

Las autoridades bielorrusas detuvieron a un periodista crítico del régimen después de que el presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, desviara al aeropuerto de Minsk un vuelo de la aerolínea Ryanair que volaba de Atenas a Vilna, algo que ha provocado críticas inmediatas de la comunidad internacional.

En otro incidente contra la prensa Danny Fenster, editor en jefe de la revista Frontier, está en la prisión de Insein después de ser detenido en el aeropuerto de Yangon mientras se preparaba para partir en un vuelo internacional, dijo la revista independiente de Myanmar. Fenster, que es del área de Detroit en los Estados Unidos, trabajó anteriormente para Myanmar Now, otro grupo de noticias independiente. Es el cuarto periodista extranjero detenido desde que los militares tomaron el poder en un golpe de Estado el 1 de febrero.

Los reporteros independientes Robert Bociaga, de Polonia y Yuki Kitazumi, de Japón, fueron deportados después de sus arrestos. Nathan Maung, un ciudadano estadounidense que fue detenido en una redada en su oficina de Kamayut Media, enfrenta cargos de “noticias falsas” y compareció ante el tribunal a principios de este mes.

En África el gobierno de Burkina Faso ha prohibido efectivamente a los periodistas locales y extranjeros visitar sitios oficiales que albergan a personas desplazadas por el prolongado conflicto del país, revela Al Jazeera. Un portavoz del gobierno de Burkina Faso confirmó la medida en un mensaje de WhatsApp, diciendo que “la seguridad y la dignidad de los periodistas y los equipos de informes” de los desplazados internos (PDI) eran “esencialmente” las dos razones detrás de la prohibición.

El mes pasado, dos periodistas españoles y un conservacionista irlandés murieron en una emboscada en el este de Burkina Faso, mientras que a principios de este mes un periodista francés fue secuestrado en la vecina Malí. Sin embargo, los periodistas españoles no informaban sobre los desplazados internos y trabajaban en una zona que se sabía que era extremadamente peligrosa.

Y en el medio oriente, unas horas después de que entrara en vigor el último alto el fuego en la Franja de Gaza, varios periodistas palestinos en el enclave costero, incluido el corresponsal en jefe de Al Jazeera, Wael al-Dahdouh y el reportero Hisham Zaqqout, descubrieron que no podían acceder al mensajero de WhatsApp, una herramienta crucial  utilizado para comunicarse con fuentes, editores y el mundo más allá de la Franja bloqueada.

Según Associated Press, 17 periodistas en Gaza confirmaron que sus cuentas de WhatsApp habían sido bloqueadas desde el viernes. Al mediodía del lunes, solo cuatro periodistas, que trabajaban para Al Jazeera, confirmaron que se habían restablecido sus cuentas.

AGENCIAS

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